viernes, 16 de marzo de 2018

DE LLUVIA DE ACRÓSTICOS | Carlos Lázaro - LAN 0003



Lluvia de Acrósticos
I


Libertad tu palabra
Alegría total que tu alma difunde.
Un poema que tú plasmas:
Radiante luz solar en que te fundes,
Armonía de frases que nos llaman.



II




La sonrisa, tu sonrisa,
Abre el tiempo, crea lapsos,
Une puentes destrozados,
Reconstruye descuadrados cuadros
Alquimia y magia blanquísima.




III


Libertad del
A             E
V
Ultrablanca en el cielo
Reencuentra sus versos en el
Aire, en el espacio.



IV




La delicada finura de tus manos,
Agua tibia del mar temprano,
Usualmente es como la lluvia,
Rima que tu piel expresa,
Abundancias, corazón como en ninguna.




V


Lunares de tu extensión concreta
Atractivos lugares a mis ojos dando
Un leve atisbo de tu piel secreta
Representan hoy la calidez, el
Amor, la certeza de ir navegando



VI




La sombra del árbol en que nos conocimos
Acaricia la hierba donde los sueños se recuestan
Utópicas, diáfanas nubes dibujan corazones
Rememoro esos sueños que se inventan
Actual llama en que nos fundimos






VII


La guerra de tu entorno: Desgracia,
Abrió en tu corazón herida ingrata
Un rincón de fuego y sitio, beligerancia;
Resolviste dar luz a la herida, liberada,
Accediste a darte un tiempo, una esperanza.



VIII




Llovizna de extremo a extremo del valle,
Aprieto con suavidad tu leve cintura,
Ubérrima geografía de tu ser que me llama a 
Rozar tu cabello, establecer la ternura,
A no dejar en este frío la calidez de tu talle.




IX


Las almas que en el prado se unieron,
Acariciadas de sol, explorando labios,
Un lluvioso día, lejos se vieron
Recorriendo el horizonte con la mirada,
Anhelando su mitad, su complemento



X



La voz, tu voz en el auricular,
Acontecimiento deseado a larga distancia,
Una a una disfrutando tus palabras,
Riendo como ríen los niños,
Amándote como solo yo te amo.




XI



La noche se ha callado, insomnio.
Alborotas con tu ausencia mi pensamiento,
Un mar lleno de ti, en mí giratorio,
Raudal de recuerdos, dudas, presentimientos. 
Amor, cómo pido tu retorno.




XII



La noche citadina sin ti:
Alumbrar de luces abovedadas en un valle,
Ultranza contra esta soledad lenta, reposada, Rota mi órbita, vagando por las calles,
Aura lejana, luz lejana, apenas si mi pluma.




XIII


Llegar a ti, entrar en certidumbre,
Arder como un leño a mitad de la noche,
Urdir un escape momentáneo no muy lejos;
Reencontrarte es saber que respiro, y
Abrazarte, la felicidad de estrechar tu cuerpo



XIV



Lucero, llama de agua, luz de vida,
Arrancada muchas veces de tu origen,
Una vez más has vuelto y conmemoro,
Recibo tu amor desde el fondo de mí,
Aparecido en el espacio de mi amor.




XV


Lavada de lluvia, lavada con blancas nubes,
Adornado de transparencia tu rostro,
Un soplo mágico le dio al día.
Reincide la mirada en tu perfil soleado,
Aire excelso, complemento del paisaje.



XVI




Levantarás mujer, tu dócil vuelo.
Así, libre. Más que libre, tú misma,
Universal eco sin rejas ni ataduras,
Rayo desafiante, luz en zona umbría,
Alba nueva, fortaleza frente a la penumbra.





XVII


Llamea el follaje, su canto en medio de la noche,
Acurrucarme en tu cuerpo es como oír el mar,            Una profunda visión con los ojos cerrados,
Reconocer en ti esta misma tranquilidad,
Acudir a ti, sentir el calor de tu cuerpo abrazado. 





XVIII



Lo futuro, lo lejano, aún no es;
Aquí estamos, miradas encontradas,
Un puente de tiempo nos mantiene en el instante.
Recuerda estos momentos
Ansiedad por un momento, olvida.






XIX


 Las gotas de la lluvia que tú eres,
 Aquí quedan en mis labios, con tu nombre,
 Una sola esencia tuya, llama de agua,
 Riega estos campos, soy húmeda semilla que
 A crecer comienza. 





XX




        Lo que he de decirte
        Amor, no será siempre con palabras,
        Un abrazo, una caricia, una mirada, son mejor lenguaje
        Recuerda, 
        Arde en mí, como en un motor, el entusiasmo.




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