T o l v a n e r a 2
Ayer vino el viento, dejó despojos
Ayer vino el viento, dejó despojos
desolación
y harapos olvidados;
se
fue y nos dejó descorazonados
entre
ruinas y con los ojos rojos.
Sí,
vino el viento, se lo llevó todo,
derribó
nuestras almas confundidas,
derribó
creencias, dejó mentiras,
se llevó
poemas, los hizo polvo;
En
una tolvanera de desgracias
vino
el viento y rompió mil palabras;
en torno
a mí nada queda claro
todo
es mentira, todo está acabado
camino
y camino entre llamaradas
brutalmente
herido por espadas.
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