En un pacto silencioso
cielo y tierra forman uno,
no hay distinción, sino reposo
en el agua en que se besan.
El sol lo ilumina todo,
y en su intangible luz crecemos,
selva de células, corazón de
granada,
sobre los despeñados mares.
Miro el invierno de la nieve
el agua fija en las montañas
y las nubes dispersándose
con el aliento matutino.
Contempla: todo es uno.
No rompas este universo
con palabras. Esas,
no las pronuncies todavía;
no inventes el engaño
artificio que todo corrompe,
deja de lado el disturbio
que te inquieta
Y ven en
cambio
hasta mis ramas
para
cruzar las tinieblas
para
alejar los fantasmas
Nos miramos
la palabra es solo una
palabra que se tiende
como puente entre las cosas
la palabra del jardín
es también la palabra del amor
palabra de apertura que permanece en su inocencia
original
palabra de semillas repartidas para crecer en un
canto
palabra sin medida que se extiende más allá de
horizontes
palabra repetitiva que el mar vocifera en cada ola
palabra luminosa: relámpago, estrella y luna
hermosa palabra que va de flor en flor: colibrí
diáfana
palabra que recobramos en un beso,
palabra
que está siempre
que
regresa siempre
que se marcha
No hay comentarios:
Publicar un comentario